Entradas

Lo que se escucha

Se escucha sobre el horizonte un horror con sabor al sudor de un perdedor. Se escucha una convicción que se repite como frase singular, como un anhelo con el que se puede soñar. Lo que se escucha se parece un poco a lo que creí. Y creía en las verdades que no se dicen, pero se suponen. En que las cosas cambian y las personas cada día se hacen mejor. Creí que creía en algo especial. Sonreía entonces por costumbre y sin perder la intención. Se escucha sobre mi hombro el susurro de palabras en lenguas que no logro reconocer. El palpitar se volvió antónimo y confuso. Se escucha la fe de los que creen. Se repiten una y otra vez. Se convencen a sí mismos de una verdad. Se escucha sin afán los pasos de un sujeto que no va a ningún lugar. Se siente el vaso medio lleno. Se ahoga en la miseria de su reconocida ilustración. Se alagan a ellos mismos por su magnífica capacidad.  Lo que se escucha se parece mucho a un cuento de fantasía y no ...

Cátedra de mentiras.

Si fuera yo quien hiciera poesía a la luna, entonces escribiría un par de mentiras para que ella nunca se fuera de mi lado. Saben que ya no escribo por respeto. Ya no sueño por obediencia. Ya no quiero por humildad. Ya no extraño por costumbre. Solo estoy aquí, sin estar en un solo instante. Como el alma presa de un cuerpo, con la breve esperanza de que realmente existe dicha esencia dentro de mí, que habla en medio del bostezo y sonríe después parpadear. Magia le llaman, niñez le puse a mi alma, solo porque así nunca olvidaría lo que significa.  A ella siempre le escribo y es ella que escribe por mí. Susurra con voz de infante lo que la luna le cuenta y yo que ya ni la miro no comprendo lo que dice. El amor es cuestión de uno solo, aunque uno siempre se enamore de otro. Por decencia ya no miento, por costumbre ya no quiero, por decisión ya no creo y un mar de sandeces que se cubren con mi ropa gris. Y es que las personas creen conocerte por lo que dices, por...

Pluma y papel.

Me levante como leyendo uno de mis cuentos, no hacía historia, la historia me hacía a mi. Tres puntos suspensivos y la nostalgia como un volcán en mi garganta que espera la hora para hacer erupción. Una coma y respire profundamente, Como cohetes en guerra las lágrimas cayeron sobre mis mejillas. Tengo las manos empuñadas con ideas y fuerzas que no tengo. Un punto seguido, entro a la ducha y me despojo de la mala noche, de las pésimas noticias, de los recuerdos y el olvido que no existe. Dos puntos y una coma, salgo a la calle,  veo el sol caer en mi espalda, camino sin afán, despierta y cansada. Soy una historia que no sé donde empezó. En la página inicial mancharon con tinta mi esperanzas. Mi autor arrugó el papel y lo lanzó a la basura, Fue un fracaso al primer intento. Después de la tormenta me recogió del suelo y me tendió sobre su escritorio para formar en verso, letras que hicieron vida en mi. No sé porque regresó por mi, ni que trama. Adorn...

Anti-sonata.

Tres colores opacos, y sus labios que no saben a miel. Tres noches en vela, y su sonrisa que no tiene secuela. Tres años perdidos, y él que me mira con pasión. Tres mentiras más y seré la misma, torpe y sin reparación. Que conflicto es escribir en verso, y coincidir en esto con algún esfuerzo. No sabía por donde empezar y comencé casi en el final. Estoy descompuesta, como los carros viejos y esta situación sí que apesta. Tres tornillos debieron zafarse de mi, así podría explicar lo bajo que caí. Pensé que escribir sería fácil siempre, pero está noche nada es como antes. tengo los dedos de gigantes. absurdos y errantes. El tiempo se hizo mi enemigo, emotivo y conflictivo. Ha causado un invierno repentino. Las noches que fueron de la luna aquella parecen una mañana sin estrellas. El sol me mira de reojo, creo que ha desquitado todo su enojo. Y estoy aquí. Con la cabeza confundida. Sin remedio, sin medida. Como ...

Soledad

Caminó frente al espejo, fijó sus ojos directamente en el rostro que veía frente a ella. Un gesto de resignación, como una primera idea lo suficiente buena para realizar-la. La soledad fue la palabra que pronuncio su boca, es buena cuando la elijes y no cuando es tu única opción. Hace un par de meses que tomó decisiones no basadas en emociones, pero son ellas las que sienten el vacío de su ausencia. No puede hacer una historia más sobre él, porque ya no conoce de quien habla, todo se convirtió en una idea, ya sabes que todos los días nos hacemos ideas distintas. Salió de verle y se tomó un café con su amargura, le echó azúcar a sus miedos y aún no se han endulzado sus días, debe ser que las horas se volvieron bloques de hielo que se derritieron mientras esperaba. Se tropezó con algunas suposiciones y lloró sin lágrimas frente al viento. Le contó acerca de sus planes, sabe que está lista para su viajes con ella y sin nadie que la contemple. La soledad pronuncia...

Resabios y secuelas

No estoy muy segura que empezó primero, los resabios o las secuelas, a veces creo que todo inicia con las culpas, en sentimiento que nos carga, las situaciones que vivimos, es por ello que somos. Entonces culpemos al pasado. Después de la primera derrota tenemos secuelas que persisten, que nos siguen, nos lastiman y nos enseñan aunque siempre duela aprenderlas. Para vivir con ello nos inventamos un modo de vida que a veces no es perfecto, nos volvemos resabiados, pero tenemos derecho, nos acostumbraron a ello, a sobrevivir en medio del mundo que al parecer sigue siendo un asco. Mi historia es fácil y cliché, me gusta un chico, es inteligente, a veces es sexy, es tímido e interesante, me agrada la ingenuidad que lo caracteriza, me gusta y a duras penas lo conozco, quizás no me case con él y sea sólo un amigo, pero me gusta, tiene sus defectos y es algo normal, pero nunca me acostumbre a las cosas normales. El problema no es él, no es si le intereso o no, a veces creo que ...

Diferencia y razón

Anoche salí a caminar a solas conmigo. A mi lado la esencia de lo que soy, al otro la idea de lo que fui, en el medio lo que no tenía idea que era. Dos pasos coordinados, tres suspiros continuos y me detuve sollozante. Es miedo dijo, aquello que estaba a mi lado derecho, sin reconocer de que se trataba, mordía mis labios con fuerza y desenfreno. Tardaste mucho le dije a mi conciencia y arroje con fuerza las piedras que sostenía en mi mano, es acaso la vida un delito y he sido yo el culpable de mis propios deslices. Que irónico es el mundo, después de la primera derrota. Ahora lo entiendo todo y tenía rabia, rabia porque el mundo se compone de mierda, mierda que no mejora, porque mejorar es creer que la lluvia caerá cuando este triste. Y los últimos años estoy triste cada dos horas. Cada quien elige como luchas sus batallas, es mentira replicó mi esperanza. Han caído de mis ojos gotas de optimismo y aún así el desierto se hizo rey sobre mi nombre. Nada se parece a lo que cono...